Cirugía de cataratas anestesia en Monterrey

Si al leer este texto notas que la vista se ha vuelto borrosa, que las luces de Monterrey te deslumbran más por la noche o que ya no distingues bien los rostros, es normal preguntarte si la cirugía de cataratas duele. La respuesta corta es que, en la mayoría de los casos, se realiza con anestesia local o tópica, y el paciente permanece despierto, tranquilo y sin dolor significativo.

La elección de cirugía de cataratas anestesia no depende únicamente de la edad. También influyen la diabetes, la retinopatía diabética, los medicamentos para el corazón, el uso de anticoagulantes, la ansiedad, el temblor y la capacidad para seguir instrucciones. En una valoración con un oftalmólogo en Monterrey, el objetivo es elegir la técnica que te permita estar cómodo y mantener el ojo estable.

Tabla de contenido

Qué anestesia se usa en la cirugía de cataratas hoy en Monterrey

En la práctica actual, la cirugía de cataratas anestesia suele comenzar con gotas aplicadas directamente sobre el ojo. La superficie queda adormecida y el paciente permanece despierto. Si hay ansiedad, puede añadirse sedación intravenosa ligera, sin dormirlo por completo. La guía clínica mexicana sobre catarata y anestesia documenta, dentro de EUREQUO, el uso de anestesia tópica en 37.9% de los casos, seguida por sub-Tenon con 26.2%, retrobulbar con 18.3%, tópica con intracameral con 7.7%, peribulbar con 5% y general con 2.7%.

La gota puede sentirse fría durante unos segundos. Después, notarás presión, movimiento de líquidos o contacto alrededor de los párpados, pero la superficie del ojo permanece sin dolor. No se introduce una aguja en el ojo cuando se utiliza anestesia tópica. Sentirás presión y movimiento, mientras el área tratada está adormecida y tú sigues consciente.

Gráfico informativo sobre el uso de anestesia tópica con gotas en cirugías de cataratas en Monterrey.

Por qué se prefieren las gotas

La anestesia tópica suele facilitar una recuperación sencilla y evita, en muchos pacientes, los moretones alrededor del ojo que pueden aparecer después de una inyección. También reduce la necesidad de anestesia general, cuya valoración y recuperación requieren mayor vigilancia.

En una persona mayor o con diabetes, la decisión se ajusta a su estado general. También revisamos las enfermedades cardiovasculares, los medicamentos, la ansiedad, el temblor y la capacidad para seguir instrucciones. Un estudio mexicano sobre anestesia y riesgo cardiovascular en catarata no registró eventos cardiovasculares mayores durante la cirugía ni en los siete días posteriores en pacientes Goldman I y II, independientemente de la comorbilidad, el tipo de anestesia o el tiempo quirúrgico.

Ese resultado no significa que todos necesiten la misma preparación. En Monterrey, un paciente con ansiedad extrema, temblor o deterioro cognitivo puede requerir un bloqueo local o sedación ajustada para mantener el ojo estable. Si la persona no puede cooperar, como ocurre en algunos niños o pacientes con ciertas condiciones, la anestesia general puede ser la opción indicada. También se considera cuando una técnica local no ofrece suficiente control.

Cómo se pasó de operar sin anestesia a las gotas actuales

La historia de la cirugía de cataratas anestesia permite entender lo que hoy buscamos: que el paciente esté cómodo, tranquilo y seguro. Antes de la anestesia y de las medidas modernas contra las infecciones, extraer una catarata exigía mantener el ojo y el cuerpo inmóviles. En México, el Dr. José Miguel Muñoz diseñó en 1816 una silla para fijar al paciente durante la extracción, cuando todavía no se contaba con anestesia. La inmovilización mecánica formaba parte de la operación, como se explica en esta historia mexicana de la cirugía de catarata.

El reto también aparece en un aviso publicado en 1803 por José Quiñones en la Gaceta Médica. Allí afirmó haber operado 402 cataratas con éxito, aunque reportó 29 malos resultados, según el mismo documento histórico y la referencia correspondiente en su texto. Estas cifras no se pueden comparar directamente con la cirugía actual. Sí ayudan a entender que el resultado dependía de la experiencia del cirujano y de la capacidad para mantener quieto al paciente.

Infografía sobre la evolución histórica de la anestesia utilizada en la cirugía de cataratas a través del tiempo.

Durante el siglo XIX y la primera mitad del XX se incorporaron métodos de anestesia y control de infecciones que cambiaron la experiencia quirúrgica. Después llegaron la anestesia general y los bloqueos alrededor del ojo. Con la facoemulsificación, los lentes intraoculares plegables y anestésicos tópicos más eficaces, las incisiones se hicieron pequeñas y disminuyó la necesidad de una inmovilización profunda.

Hoy muchas cirugías son ambulatorias. El paciente permanece despierto, recibe gotas y, si su situación lo requiere, una sedación ligera o una técnica distinta. En Monterrey, la edad avanzada, la diabetes, el temblor, la ansiedad y otras enfermedades pueden cambiar esa elección. Por eso revisamos la cooperación y el estado general antes de decidir, en lugar de aplicar la misma anestesia a todos.

Tipos de anestesia en cirugía de cataratas y cuándo se elige cada uno

No existe una única respuesta para todos los pacientes. En la cirugía de cataratas anestesia, cada técnica actúa en un sitio distinto y ofrece un grado diferente de inmovilidad.

TécnicaAplicaciónSensación del pacienteCuándo se elige
Tópica con gotasSobre la superficie del ojoFrío, adormecimiento y presión leveCatarata habitual, paciente cooperador y cirugía de facoemulsificación
IntracameralDentro del ojo durante la cirugíaGeneralmente no se percibe la aplicaciónCatarata densa o cuando se necesita reforzar el control del dolor
Sub-TenonEn el espacio que rodea el ojoPresión o molestia breve durante la aplicaciónCuando se necesita mayor bloqueo sin recurrir a anestesia general
PeribulbarAlrededor del globo ocularPresión y posible moretón localTemblor, ansiedad, poca cooperación o procedimientos más prolongados
RetrobulbarEn la región posterior del ojoPresión y adormecimiento más profundoCasos seleccionados que requieren inmovilidad ocular marcada
GeneralEl paciente queda dormidoNo percibe el procedimientoNiños, confusión importante o imposibilidad de cooperar

La anestesia intracameral no sustituye siempre a las gotas. Se administra durante la intervención para reforzar el adormecimiento, una opción especialmente útil cuando la catarata es densa y se espera mayor manipulación. La combinación de anestesia tópica e intracameral puede mejorar el control del dolor en esos casos, de acuerdo con la evidencia mexicana disponible (evidencia mexicana sobre anestesia tópica e intracameral).

Cuándo conviene cambiar de la técnica tópica

Un oftalmólogo en Monterrey puede considerar un bloqueo peribulbar o retrobulbar si tienes temblor importante, ansiedad severa, dificultad para mantener la cabeza quieta o una cirugía combinada con glaucoma. También puede recomendar apoyo de anestesiología cuando existe deterioro cognitivo, claustrofobia intensa o una reacción previa a ciertos anestésicos.

En una persona con diabetes, la decisión depende de la cooperación, del estado general y de la presencia de retinopatía. La anestesia no trata la retina, por lo que una revisión de retina para diabéticos puede ser necesaria antes de definir el procedimiento.

Qué se siente durante la cirugía de cataratas con anestesia local

Al llegar a una clínica de Monterrey, el equipo revisa tus datos, medicamentos y presión arterial. Después se aplican las gotas anestésicas. La primera sensación suele ser frescura; poco después, el ojo se siente adormecido, aunque el paciente sigue percibiendo luz y movimiento.

Una paciente joven se prepara y recupera de una cirugía de cataratas con asistencia médica profesional.

Se coloca un instrumento pequeño para mantener los párpados abiertos. No debe sentirse como un pellizco. Lo más habitual es percibir una presión suave, la luz brillante del microscopio y sombras que cambian de lugar. Algunas personas describen colores, burbujas o movimientos parecidos a mirar a través del agua.

La sedación intravenosa ligera puede ayudarte a relajarte si estás nervioso. No necesariamente te hace dormir, pero reduce la tensión y facilita que sigas indicaciones sencillas, como mirar hacia una luz. El facoemulsificador produce un sonido tenue y el equipo te informa si necesitas permanecer quieto.

Una cirugía de catarata suele durar alrededor de 15 a 20 minutos por ojo, según la complejidad del caso y la técnica empleada. La duración indicada está contemplada en materiales clínicos mexicanos que describen la selección anestésica según el paciente y el procedimiento (material clínico mexicano sobre anestesia oftálmica).

La visión borrosa durante las primeras horas puede ser normal. También puedes sentir arenilla o lagrimeo leve. El dolor intenso no es parte de la experiencia esperada, y debes informar de inmediato si aparece.

A continuación puedes observar una explicación visual del proceso y de la experiencia del paciente:

Riesgos y beneficios de cada anestesia según tu perfil de paciente

La elección depende de tu salud, medicamentos, capacidad para permanecer quieto y tipo de cirugía. En personas con clasificación cardiovascular Goldman I y II, el estudio mexicano citado anteriormente no encontró eventos cardiovasculares mayores durante la intervención ni en los siete días posteriores. Aun así, cada caso requiere valoración individual.

Técnica anestésicaBeneficios principalesRiesgos más relevantesPerfil de paciente donde encaja mejor
TópicaRecuperación sencilla y poca manipulación alrededor del ojoPuede quedarse corta si hay movimiento o ansiedad intensaPaciente cooperador con cirugía estándar
IntracameralRefuerza el control del dolor durante la facoemulsificaciónDebe aplicarse dentro del procedimientoCatarata densa o mayor manipulación intraocular
Sub-TenonAumenta la inmovilidad y el adormecimientoPresión local o moretónQuien necesita más bloqueo sin anestesia general
PeribulbarBuena inmovilidad ocularHematoma y efectos sistémicos por absorciónTemblor, ansiedad o cirugía compleja
RetrobulbarBloqueo profundo y mayor inmovilidadRiesgos de una inyección posterior al ojoCasos seleccionados por el cirujano
GeneralInmovilidad completaRecuperación más prolongada y mayor vigilanciaNiños o adultos que no pueden cooperar

Diabetes y retinopatía

Para una persona con diabetes, las gotas pueden ser suficientes si logra seguir instrucciones y permanecer quieta. El plan cambia con retinopatía, temblor, glucosa mal controlada o una cirugía combinada de catarata y retina. En Monterrey, el oftalmólogo puede coordinarse con medicina interna, anestesiología y un especialista en retina. Así se ajusta el procedimiento y se reducen cancelaciones.

Una técnica distinta a la tópica puede convenir cuando el paciente necesita más inmovilidad, control del dolor o apoyo para tolerar la cirugía. La edad avanzada, la ansiedad y otras enfermedades también influyen, aunque por sí solas no obligan a usar anestesia general.

Anticoagulantes y enfermedades cardíacas

No suspendas aspirina, acenocumarol, warfarina ni otro anticoagulante por tu cuenta. Las recomendaciones mexicanas sobre anestesia oftálmica y anticoagulantes señalan que, con anestesia local sin sedación, no se aconseja suspender automáticamente el acenocumarol (recomendaciones mexicanas sobre anestesia oftálmica y anticoagulantes). La decisión debe coordinarse con el médico que indicó el tratamiento, considerando el riesgo de sangrado y el de formar coágulos.

Cuidados antes y después según el tipo de anestesia

Las indicaciones cambian según recibas únicamente gotas, sedación intravenosa o anestesia general. La guía clínica del IMSS incorpora la anestesia dentro del manejo perioperatorio de la catarata y evaluó un universo de 198 casos, lo que refleja la importancia de organizar el proceso antes de entrar a quirófano (guía clínica del IMSS para catarata sin comorbilidades).

Antes de la cirugía

Si recibirás sedación intravenosa o anestesia general, el equipo puede pedirte ayuno de 6 a 8 horas. Con anestesia tópica pura, el ayuno no suele ser necesario, pero debes seguir exactamente la indicación de tu clínica.

Lleva una lista de tus medicamentos, incluyendo insulina, pastillas para la diabetes, antihipertensivos y anticoagulantes. No suspendas tratamientos cardiológicos o antidiabéticos sin instrucciones de tu médico. Si habrá sedación, organiza un acompañante adulto y no planees conducir ese día.

Infografía sobre cuidados pre y postoperatorios para cirugía ocular, incluyendo ayuno, medicación, protección ocular y actividad física.

Después de la cirugía

Usa las gotas antibióticas y antiinflamatorias tal como fueron prescritas. No te frotes el ojo, utiliza el escudo protector al dormir y evita agacharte o levantar peso según la indicación recibida. Bañarte suele ser posible, pero evita que el chorro de agua, jabón o shampoo entre directamente al ojo.

Dormir del lado operado puede ser permitido en algunos casos, aunque durante los primeros días conviene confirmarlo con el cirujano. Si recibiste sedación, no conduzcas y pide que alguien te acompañe a casa.

Busca atención oftalmológica si presentas dolor intenso, visión que empeora de forma marcada o sangrado. Una consulta oftalmológica en Monterrey permite revisar si los síntomas forman parte de la recuperación esperada o requieren tratamiento.

Por qué en Monterrey tu plan anestésico debe ser personalizado

En Monterrey y otros municipios de Nuevo León, como San Pedro Garza García, San Nicolás y Guadalupe, los pacientes llegan a cirugía con circunstancias muy distintas. Algunos son adultos mayores que toman varios medicamentos. Otros viven con diabetes y retinopatía, hipertensión, cardiopatía o tratamiento anticoagulante. También hay personas con claustrofobia, ansiedad intensa, temblor o cirugías oculares previas.

La valoración preoperatoria debe revisar la glucemia, la presión arterial, el tratamiento cardiovascular, los medicamentos que afectan la coagulación y el estado cognitivo. También conviene evaluar la retina cuando la diabetes ha afectado la parte posterior del ojo. Si existe retinopatía diabética, puedes consultar información sobre su manejo en esta guía de retinopatía diabética.

La conversación que debes tener antes de decidir

Explica si te cuesta permanecer quieto, si has tenido ataques de pánico, si te mareaste con anestesia anteriormente o si no puedes acostarte boca arriba. Estos datos pueden cambiar la decisión entre gotas, una técnica sub-Tenon, un bloqueo peribulbar o sedación intravenosa.

El Dr. Michael Rod Martínez de León atiende valoración de catarata y retina en Monterrey, con revisión de agudeza visual y fondo de ojo para establecer un plan de acuerdo con cada paciente. La cirugía de cataratas anestesia debe definirse después de esa evaluación, no solo por lo que funcionó para un familiar.

Preguntas frecuentes sobre anestesia en cirugía de cataratas

¿La anestesia de la cirugía de cataratas duele?

Las gotas pueden sentirse frías y producen adormecimiento rápido. Durante la cirugía puedes notar presión o movimiento, pero debes avisar si aparece dolor.

¿Puedo operarme si tomo anticoagulantes?

A veces sí, pero no suspendas aspirina, acenocumarol o warfarina por tu cuenta. El oftalmólogo debe coordinar la decisión con el médico que controla tu corazón o tu coagulación.

¿Necesito ayuno?

El ayuno depende de la técnica. Puede solicitarse antes de sedación intravenosa o anestesia general. Con gotas sin sedación, sigue las instrucciones específicas de tu clínica.

¿Las gotas funcionan si tengo diabetes?

Pueden funcionar si puedes cooperar y mantenerte quieto. La diabetes, la retinopatía y el estado general deben revisarse antes de elegir la anestesia.

¿Cuándo se usa anestesia general?

Se reserva para niños, pacientes con deterioro cognitivo importante o personas que no pueden permanecer inmóviles o seguir indicaciones con una técnica local.


En la Clínica Oftalmológica del Dr. Michael Rod, el equipo valora cataratas, retina y retinopatía diabética para definir una estrategia anestésica clara y personalizada. Agenda tu consulta en Clínica Oftalmológica del Dr. Michael Rod o envía un WhatsApp para revisar tus medicamentos, enfermedades y dudas antes de la cirugía.

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